Tradición pedagógica e innovación tecnológica definen la propuesta educativa del Centro Educativo Del Álamo

Diálogos Del Álamo

Tradición pedagógica e innovación tecnológica definen la propuesta educativa del Centro Educativo Del Álamo

 

Carina Lion es especialista en la incorporación de nuevas tecnologías en la enseñanza. Lidera la implementación de las herramientas digitales desde los inicios del Centro Educativo Del Álamo, con una visión innovadora y comprometida. Junto con Marcela Pelanda, Directora General Del Centro Educativo, cuenta con muchos años de trayectoria “en pensar la escuela”, como dice la Lion, y ahora en diseñarla. Para la especialista: “el reto es entender por qué nos seguimos reuniendo aquí, y aprender a habitarla. Nuestro compromiso es ese: vivir la escuela”. 

En relación con su colega especialista en tecnología en la educación, Pelanda dijo que: “Es una alegría haber formado un equipo con profesionales como Carina Lion, que tienen una doble pertenencia, combinan la investigación académica de formación superior, con el trabajo cotidiano dentro de las instituciones educativas. Esa doble pertenencia hace que todo cobre sentido, nos permite pensar y hacer al mismo tiempo, porque al entender que el contexto cambia constantemente y vertiginosamente lo que es necesario es innovar pero sin perder las tradiciones que fundaron la escuela. Y de innovación ‘algo’ sabe Carina….”

En este sentido, Lion sostiene que: “Quienes trabajamos en tecnología estamos permanentemente mirando las tendencias culturales, las transformaciones digitales de la mano de la Inteligencia Artificial Generativa (IA), pero la miramos siempre desde una mirada pedagógica. No se trata solo de usar herramientas, sino de entender sus riesgos y potencias. Nos preguntan mucho qué va a pasar con la IA, si nuestros estudiantes van a pensar menos. Pero aunque la tecnología avance rápido y no pida permiso, en nuestras escuelas la prioridad sigue siendo el diálogo, la empatía y la construcción de comunidad, se sigue pensando y construyendo conocimiento original. Nuestra responsabilidad es diseñar las mejores prácticas pedagógicas para que estos estudiantes, para esta comunidad y para darles derecho a la escuela, sino también derecho al futuro, y creo que para eso hay que integrar la innovación con una mirada pedagógica y crítica”. 

 

“Estamos incorporando muchos dispositivos, los estudiantes tendrán cada uno su computadora, pero ponemos el foco en su uso pedagógico: elegimos plataformas para pensar y construir conocimiento en relación con las disciplinas y orientación de cada escuela”. Carina Lion

 

“Brindamos herramientas de robótica y programación, fundamentales para el mundo laboral actual. Articular la escuela con lo que la sociedad demanda es clave porque estamos formando estudiantes a quienes queremos darles esperanza, y esa esperanza es tanto política como pedagógica. Se construye con tecnología, dándoles competencias digitales, por eso trabajamos junto a una comunidad docente que integra estos recursos en cada instancia”, manifestó la especialista en la incorporación de tecnologías en la pedagogía. 

 

“Nuestra identidad escolar está ligada a la virtud, con la excelencia y la belleza. Cada una de estas palabras tiene la fuerza y el potencial pedagógico que se construye con tecnología y con tradición”. Carina Lion

 

“Este pivoteo entre la innovación y la tradición hoy se hace realidad en la propuesta que tiene la escuela sobre pedagogía y tecnología: no entendemos la tecnología como un elemento aislado o neutral, sino como una herramienta al servicio del pensamiento crítico. Nuestro objetivo es dotar a los estudiantes de las competencias digitales del siglo XXI, fortaleciendo su posición frente a los escenarios del futuro. Cada paso en la integración digital de nuestro centro educativo nace de una profunda convicción pedagógica y ética. Respecto a qué se va a acceder y a qué no, priorizamos el resguardo de datos y el acceso regulado, entendiendo que, en un mundo hiperconectado, la escuela también debe ser un espacio de desconexión tecnológica para permitir la reconexión humana, el vínculo con la naturaleza y el encuentro con el propio cuerpo”, reflexiona la Lion. 

La visión de Pelanda y Lion coinciden en un punto central: conformaron un equipo docente que define una política de uso tecnológico basada en la responsabilidad. La implementación de dispositivos no es libre, sino que está sujeta a razones pedagógicas que justifican cada acceso y cada límite. Este enfoque se apoya en una estructura de valores éticos y culturales que busca la verdadera inclusión social. “Creemos que la capacidad de decidir cuándo el uso de la tecnología es oportuno y cuándo no lo es, constituye una competencia vital que debe ser enseñada y aprendida en el entorno escolar”, dijo Lion.

 

“La tecnología ‘llega’ a la escuela, que tiene la riqueza de dar respuestas que luego se institucionalizan. Es un espacio de investigación para el docente porque lo tiene que resolver hoy, previo a la investigación de los ámbitos universitarios”. Marcela Pelanda.

 

“Tenemos una fuerte apuesta a lo que hoy se trabaja como bienestar digital”, definió Lion. Y dijo: “como decías vos Marcela, la escuela es un lugar donde hay un tiempo de recreo, de biblioteca, un tiempo de clase y uno de comer. Sin embargo, las tecnologías trabajan sin bordes, no tienen un borde temporal, porque Internet no se apaga; me voy a dormir pero Instagram sigue. Y esa temporalidad de las tecnologías fomenta la ansiedad de estar ‘perdiéndose algo’. El lugar de la escuela es trabajar esos dos tiempos: el borde y el desborde, porque es el lugar del cuidado, de la comunidad. Muchas familias no saben qué hacen con el tiempo de ocio los estudiantes, porque se pasan mucho tiempo ‘scroleando’ (deslizando la pantalla) y los algoritmos les muestran lo que les gusta. Por eso, la escuela es donde se dispone del tiempo de estudio pero también de conexión con otros. Ese es un privilegio de la escuela. Creo que la escuela es la guardiana de esa contrahegemonía, guardiana de esos tiempos de demora que son los del pensamiento, porque son más lentos. Y está bueno para los jóvenes y los docentes jugar con esa temporalidad distinta en la escuela”.

En este sentido, Pelanda destaca el profundo respeto por las propuestas docentes que recuperan lo analógico, por ejemplo, el trazado minucioso de un mapa en geografía. Estas actividades proponen una ‘pausa’ necesaria, invitando a los jóvenes a habitar tiempos más extensos de observación y disfrute. En este paisaje educativo, la escritura se posiciona como la etapa más alta del pensamiento. Por ello, buscamos que convivan la vanguardia tecnológica con tradiciones como la caligrafía, permitiendo que el estudiante no solamente elija una tipografía en la computadora, sino que comprenda el origen y el significado profundo de cada letra y cada palabra.

 

“Estoy convencida que cuando la tecnología se piensa desde el respeto absoluto por nuestra humanidad, nadie le tiene miedo”. Marcela Pelanda.

 

Carina Lion retomó uno de los conceptos referidos por la directora general Del Álamo: “Tenemos que tener cuidado que las tecnologías no sean luces de colores, porque en algún momento las luces se apagan. La escuela es el lugar de las experiencias y los docentes tenemos que pensar cuáles son las experiencias que valen la pena ser vividas en la escuela, experiencias únicas que solo pueden ser vividas en la escuela, y que cuando una llega a grande le queda esa experiencia única. Y me parece que eso es algo de lo que vos decías Marcela”.  

La educadora especialista en tecnologías concluyó: “quiero decir algo de la palabra. La IA trabaja con el lenguaje natural, una puede escribir y la IA te contesta en el mismo lenguaje, y lo que está empezando a hacer ruido es la relación con el metalenguaje: la ironía, el doble sentido y la metáfora, Cuando vos hablas de la palabra yo recordaba la relación entre el lenguaje- pensamiento, pensamiento- lenguaje, entonces cuanto más empobrecemos el lenguaje por malos usos de la IA generativa, más empobrecemos el pensamiento. Tenemos que estar atentos a no empobrecer el pensamiento y en cambio, generar esas experiencias únicas. En definitiva, en combinar las tecnologías analógicas con las nuevas. Pero sobre todo la brújula es didáctica. La brújula siguen siendo los docentes que saben cuáles son los propósitos, hacia dónde vamos y qué queremos construir en nuestra escuela, en nuestra aula, con esta disciplina y con otros colegas. Si algo tiene la Escuela Del Álamo es una clara brújula didáctica”. Para finalizar, Lion dijo: “Frente a esto la escuela se afirma como un espacio de ‘humanidad aumentada’. Es decir, utilizamos la tecnología para extender nuestras capacidades pero sin perder la humanidad, que también es humanismo, porque nunca hay que perder lo que nos hace humanos”. 

 

Te invitamos a ver la entrevista completa, ingresando en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/live/w2SaUxBqL6c?si=W4w38U9dWgwcYZeF

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